Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras, y todo el remolino que forma en cada paso que da. Pero además lo he visto serio, preocupado, ser el mismo, y en serio que eso no se puede escribir en ningún lado, a la mierda con la autodestrucción, qué fácil parece a veces desenamorarse, pero que duro resulta cuando lo intentas.
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me pidió un beso en la puerta de mi casa, pero nadie sabe lo que es caer desde un precipicio y que el aparezca de golpe y de frente y se resuelvan las cosas, el esperar tanto tiempo para tenerlo, o para decirle, venga, hazte un peta y llévame contigo, pero creo que nadie entiende que pierda la cabeza por sus caricias y el sentido por sus palabras, que eche de menos su sonrisa y todas las cosas que me hacía sentir, creo que nadie entiende que ahora que lo he perdido, y el ha encontrado otra, me muera de celos, de rabia y solo piense en llorar.
Que lo veo, que cuando el cruza por la calle solo yo, tonta, miro al suelo, que agacho la cabeza, levanto la mirada y me muerdo el labio superior, que conocí su voz en formato susurro, y formato gemido y en formato secreto, y ahora no consigo dejar de escucharla, porque dijo cosas preciosas, que deseaba escuchar desde el primer momento que se cruzaron nuestras miradas, muchos años antes, que suena a película, pero lo mío, fue amor a primera vista, lo suyo...
Sigo teniendo memorizado su número de teléfono, pero también el numero de los escalones hasta llegar a su casa, el numero de veces que me ha besado, incluso en el numero de veces que me ha dicho te quiero, nunca le dije que no, y todavía no tengo cojones a decirle que no a nada, porque no quiero llegar a perderlo del todo, porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo).
Recuero la cara que pone cuando se deja ser completamente el, lo de "Mira sí, un polvo es un polvo", y todo ese rollo que tantas veces pasó, y pienso en las letras de canciones pintadas de negro sobre las paredes de su cuarto, que sólo los sueños pueden posarse sobre los momentos que hemos vivido, y que ahora, poco a poco desaparecen, para que el pueda vivirlos con otra, y la entiendo si quiere escribir que está enamorada, yo escribo sobre lo mismo, sobre él mismo, que entiendo sus razones, y razones tienen muchas.
Pero yo, lo he perdido, y no quiero entenderla.
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