Nunca sabré si en el mismo hay más él bueno que él malo, pero las veces que es bueno no sólo es bueno, es atento, cariñoso, amable, sincero.. es perfecto, tanto, que no parece él, pero es por eso, por esos putos momentos en los que me sacaba una sonrisa y me decía te quiero, por los que seguí a su lado incondicionalmente, por los que le defendí a capa y espada y me entregué completamente a él, hasta el final, son los momentos que hacían que olvidara lo malo y los guardara en lo mas profundo de mi, creyendo que valía la pena, y hicieron, que cuando todo acabó, a pesar de que él lo terminó, recordara algunas de las cosas malas, recordase mucho más lo bueno, y le echara de menos, y pensara que iba a hundirme sin él, y que hiciera lo posible y lo imposible por recuperarlo, aunque en realidad, justo cuando se despegó de mi vida, aunque al principio dolía, fue cuando resurgí, porque sólo él era quien me hundía, aunque sólo yo, con el paso del tiempo, me he podido dar cuenta.
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