No hace falta que el lo diga, lo se, porque se nota, lo siento, se ha acabado, y esta vez, si que es para siempre, pero no ha sido de repente, llevaba pasando mucho tiempo, se iba terminando poco a poco conforme pasaban los días.
Lo que más voy a echar de menos, a parte de su sonrisa, su perfecta sonrisa, es su olor, ese olor característico que le rodeaba, envolvía su pelo, su ropa, sus sábanas, marihuana.
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