Nos quedamos tumbados en el suelo, tierra de nadie, asfalto de donde sea.
No hay luz, pero se que eres tu quien me abraza y que son tus dedos de uñas negras los que me están tocando una teta. Mis manos también tocan, una roza tu cuello y la otra te acaricia la espalda y hago que te relajes, que te duermas en mi pecho tumbadito, agarrado a mis pezones.
Me acerco a tu oído, con la intención inútil de despertarte y te susurro, te digo - nene- poniendo una voz sobre-humanamente dulce -estoy mojada-.
Entonces tu, desde tu sueño sonríes..
No hay comentarios:
Publicar un comentario