martes, 10 de mayo de 2011

Llega la segunda temporada.

Nos habíamos enamorado a grito de vive para siempre, pero lo que hicimos fue vivir al límite.
Con todo esto he aprendido que no puedes salir un viernes por la tarde de tu casa, beber, fumar, follar; y regresar el domingo sin que hayan consecuencias; nosotros no sabíamos eso, bueno, tal vez si, pero no le hicimos caso como a muchas otras tantas cosas, nosotros salíamos los viernes de casa, cada viernes por la tarde, bebíamos, fumábamos, follábamos, y regresábamos los domingos y algún que otro lunes de madrugada; y habían consecuencias, pero no llegábamos a verlas, teníamos el don de evitarlas y nunca hacerles caso, y cuando peor iban las cosas, cuando no podíamos soportar nada ni un segundo más y nos popábamos de golpe con esas consecuencias, llegaban de nuevo los viernes, y salíamos, y bebíamos, y fumábamos y follábamos y volvíamos a llegar un domingo noche; estábamos bien, eramos felices dentro de nuestro apasionante y aplastante caos, fue nuestro grito de "live forever" quien no nos aguantó el ritmo, y en unas horas, el siempre se convirtió en un nunca más y esta vez, que volviera a ser viernes no puedo arreglarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario