Algo tan intenso que se nos vaya de las manos, que descontrolados, nos dejemos llevar por la parte de los deseos que somete a la mente humana, a nuestras conciencias. Algo que únicamente, un sonido idílico, como el canto de una sirena, pueda darnos sin esperar recibir nada a cambio. Algo que perfectamente podemos ser tu y yo, y lo fuimos, pero que jamás nos hemos atrevido a pronunciar por el miedo a equivocarnos, o realizar una lectura errónea de nuestro futuro. Que ni las líneas, ni los círculos, ni toda la evolución humana en su totalidad es tan perfecta como podemos serlo tú y yo si nos hacemos uno. Por que ambos sabemos que supondría, y conocemos el sentimiento de querer más.
Pero el miedo, siempre gana en este juego, aunque únicamente cuando participamos tú y yo.
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