Aparece de pronto, un domingo por la mañana, semidesnudo pero con gafas de sol; y aparece como algo nuevo, la novedad, lo inesperado y lo impredecible. Pero entonces igual que pasó con la palabra maravillosa resulta que siempre ha estado ahí.
Lo veo en cada sitio al que voy, ya sea de día o de noche, lo encuentro en todas las fotos, en cada uno de los álbumes, lo tengo a él y a todo lo que le rodea, rodeándome a mi también, y me hace sentirme nueva, la novedad, la inesperada, la impredecible; y como llegó, me hace sentir semidesnuda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario