Hace tiempo que me estoy muriendo poco a poco, que se me escapa la vida en forma de lágrimas dispares que fluyen sin importarles lo mucho que sufra. Hace tiempo que cada vez que pienso en ti el puto universo en su globalidad me dispara firmemente en el corazón destrozándome el cuerpo, y el alma, y las ganas. Y ni siquiera la música, mi única aliada durante tanto tiempo; es capaz de controlar mi ansiedad, ni siquiera un poco.
No entiendo por que sigo rota en tantos pedazos después de tratar de recolectarme, después de tanto tiempo, pero me gustaría caer, caer del todo y para siempre. No volver a despertar. Me gustaría ponerme cara a cara de quien creó nuestras coincidencias y preguntarle, simplemente, por qué. Por que no entiendo nada, no entiendo por que tengo que derramar mi sangre cuando tú ni siquiera te has cuestionado si sigo viva, si mis pies siguen sujetándome al suelo. Necesito volver atrás. No a donde empezamos a hundir nuestras letras, sino a donde empezamos a entregarnos estas el uno al otro. No quiero pertenecerte, no quiero depender de ti, no quiero gritar interiormente cada noche preguntándome por que te has ido. Que si, que hay millones de cosas peores; pero has sumergido en tierra todos los cimientos donde había apoyado mi presente y mi futuro. Me has dejado sin nada. Te has alejado de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario