Hace tiempo que llevo queriendo sentirme así, suena como una canción flamenca, de esas que cantan las mujeres felices. Tengo miedo en el cuerpo, constantemente, cada vez que me dejo caer, pero es tan grata la sensación..
Dicen que es pecado, lo cuenta una canción, suena en mi cabeza, boca-bajo lo escribo.
Están a punto de cazarme. Pero son demasiado inocentes para comprender la gravedad del problema. Mi caso es el mas extraño de todos, en lugar hacer lo que se suele hacer, hago lo contrario; lo opuesto a lo que se debería, lo que no está bien.
Hablan de mudanzas mientras mis manos, cual serpientes, me atacan, hablan de hermanos, pero lo importante es que se va, lejos, a buscar plata, y con ella.
Que ya me da igual que escriban en las paredes, y que solo se deje inmortalizar por sus propios botones, tampoco me importa que sea a ella a quien bese, o quien le desquite las medias.. Todo eso me es indiferente. Pero que no me lo cuente, por que mientras no lo sepa, seré feliz, con máscara.
Con acento cordobés.
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